RESEÑA: LA CANCIÓN DE AQUILES DE MADELINE MILLER

  • enero 28, 2018
  • By Describiendo Mundos
  • 4 Comments


Título: La canción de Aquiles
Título original: The song of Achilles
Autor: Madeline Miller
Saga/Trilogía: No. Autoconclusivo.
Número de páginas: 500
Fecha de publicación: agosto de 2012

Dioses, héroes y hombres en un mundo aparentemente gobernado por el Destino. La más grande epopeya de nuestra civilización sigue presente hoy más que nunca. El joven príncipe Patroclo mata por accidente a un muchacho. Repudiado por su padre, es exiliado al reino de Ftía, donde lo acoge el rey Peleo, un hombre bendecido por los dioses, inteligente, apuesto, valiente y reconocido por su piedad. Tanto que se le concedió el más alto honor, la posibilidad de engendrar un hijo con una diosa: Aquiles.

Aquiles es fuerte, noble, luminoso. Patroclo no puede evitar admirar hasta el último de sus gestos; su belleza y perfección hacen que sea incapaz de contemplarlo sin una punzada de dolor. Por eso no se explica que Aquiles lo escoja como hermano de armas, un puesto de la más alta estima que lo unirá a él por lazos de sangre y lealtad, pero también de amor. Así emprenden juntos el camino de la vida, compartiendo cada instante, cada experiencia, cada aprendizaje y preparándose para el cumplimiento de una profecía: el destino de Aquiles como mejor guerrero de su generación. 




Hay libros que anhelas, libros que incluso deseas. Ya sabes, esos que desde el primer momento te roban el aliento y te hacen prometer que hagas lo que hagas tienes que leerlo, desvelarte con sus páginas y recorrer de una y mil formas la historia que tiene para ti.

La canción de Aquiles representaba eso para mí. Anhelo. Deseaba tanto leer este libro que incluso llegué a postergar su lectura porque sentí que el momento en el que llegó a mis manos no era el adecuado. Cuando finalmente me animé a leerlo lo hice con todas las expectativas del universo, los dioses y lo héroes griegos son mi debilidad, así que todo libro que hablé sobre ellos se merece una lectura de mi parte, y si a eso le añadimos las maravillosas reseñas que había leído sobre el mismo se podrán imaginar. Iba a ser mi libro del año, mi lectura perfecta. «Iba» del verbo «fue un completo fiasco».

Quizá sea un poco exagerada, pero les confieso que me sentí ultrajada, a medida que leía era como si me estuvieran pateando hasta dejarme sin aire a la vez que me gritaban ilusa, en mi cara. Mi experiencia con este libro no fue agradable.

Los colocaré en contexto: Madeline Miller decide aventurarse a narrar una de las relaciones más comentadas y controversiales de la Grecia Clásica. Esa conformada por Aquiles, hijo de Teseo y la diosa Tetis, y Patroclo, hijo de Menecio. La historia inicia en la infancia de Patroclo, quien es exiliado de su hogar luego de un funesto accidente que terminó con la muerte de su amigo Clisónimo; para evitar venganza por parte de la familia del fallecido, Menecio decide enviarlo con Peleo, rey de Ftía, quien lo acoge en su hogar amablemente y lo cría como si fuera su propio hijo. Aquiles y Patroclo crecen juntos, dándole paso a una amistad inquebrantable, duradera y fiel. Madeline Miller nos relata su paso por la guerra de Troya y nos da muestra de esa relación que tantos comentarios ha generado, pues para muchos eran más que amigos.

Toda la historia se encuentra narrada por Patroclo, Madeline nos entrega una prosa muy cuidada y, para qué negarlo, hermosa. Es una lectura muy ágil, su narración no permite que te estanques por aburrimiento y… ¿qué más digo?

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Perdonen si no puedo rescatar más puntos positivos, es que no los encontré. Verán, choqué con muchos aspectos, demasiados para ser sincera, todos relacionados con la trama y el desarrollo de la misma.

El primero de esos baches fue Patroclo. De principio a fin lo detesté y lo lamenté mucho por él, en serio. Lamenté que su nombre fuera utilizado para recrear a un personaje tan absurdo y lastimero. Porque si, eso fue lo que hizo Patroclo en todo el libro: dar lastima. Aparte de alejarse mucho del Patroclo real. Madeline Miller nos muestra a un Patroclo débil, llorón e inútil. Y lo de inútil no lo digo yo, él lo demuestra. La participación de Patroclo en la guerra de Troya no existió, literal, el Patroclo de Madeline lo que mayormente hizo fue esperar a Aquiles en la tienda, pensar en lo que podía haber sido de sus vidas si no hubieran sido reclutados para la guerra, temerle a Tetis y blablablá.

Detalle que dista tanto de la realidad. El verdadero Patroclo fue formado junto a Aquiles por el centauro Quirón, quien además de enseñarlos a luchar correctamente les enseñó sobre medicina, política y más. Aspecto que Madeline incluye, ciertamente, pero que no utiliza. Patroclo no era un guerrero de la talla de Aquiles, pero si un guerrero formidable. Era compañero de armas de Aquiles y quien manejaba sus carros de combate cuando no peleaba a su lado, además de ser su apoyo en las asambleas. ¿Qué creen? Madeline Miller se carga este detalle. Honestamente creo que Patroclo fue una burla, sin que me quede nada por dentro.




Aquiles no fue peor que Patroclo, ciertamente, pero es un personaje que no tiene vida. Es un personaje que no te hace sentir nada, que te deja indiferente y que, no lo sentí tan alejado de realidad como Patroclo, pero no era real, y no se trata de si es un personaje literario o no.

Me voy a explicar mejor: cuando Zeus y Poseidón descubren que si yacen con Tetis de sus entrañas nacerá un ser capaz de superar a su padre deciden dejar la pugna a un lado y eligen a Peleo para que despose a la diosa. De esa unión nace Aquiles, quien desde pequeño es conocedor de su destino, pero puede elegir:  una vida corta y gloriosa o larga en años y anodina. Ya sabemos bien qué eligió. Aquiles se sentía vivo en la batalla, comandando a los mirmidones y siendo el mejor guerrero de todos. Cuando lees todo lo relacionado con Aquiles lo sientes, sabes que fue su elección y que si la eligió fue porque quiso.  Cosa que no sucede con este Aquiles, es como si fuera el mejor guerrero del mundo porque si y ya, dejando a un lado la pasión y la euforia que produce. No te demuestra porqué es el mejor guerrero del los mirmidones. 

Es un Aquiles soso, aburrido y sin pasión. Una pena, la verdad.

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Pero la mala representación de sus personajes no fue con lo único que choqué, también lo hice con detalles históricos que se saltó. Yo entiendo, les juro que entiendo que este libro no habla sobre la guerra de Troya, se desarrolla dentro de ella, sí, pero no es móvil de la historia. Sin embargo, el hecho de, no implica que. El hecho de que su trama central no sea la guerra de Troya no implica que deba pasar por alto detalles cruciales, e incluso detalles que le servían para sacarle provecho a la relación de estos dos, como lo es el juramento que le hizo Aquiles a Patroclo cuando este pereció en manos de Héctor.

«Esta tierra me contendrá en su seno, ya que he de morir, ¡oh Patroclo!, después que tú. No te haré honras fúnebres hasta que traiga tus armas y la cabeza de Héctor. Degollaré ante la pira funeraria, para vengar tu muerte, doce hijos de ilustres troyanos, y en tanto permanezcas tendido junto a las corvas naves, te rodearán, llorando noche y día, las troyanas y dardanias de profundo seno que conquistamos con nuestro valor y la ingente lanza, al entrar a saco en las opulentas ciudades de hombres de voz articulada»

¿Y la sangre de los doce hijos de ilustres troyanos? No me hace falta decirles que pasó con esto. No eché en falta algunas situaciones importantes por lo mismo, porque no hablaba sobre la guerra de Troya, pero aun así sentí que desperdició mucho, situaciones a las que pudo sacarle provecho. Y no fue lo único. 

Verán, estuve hablando con una amiga sobre el tema y ella me dijo esto por mensaje, lo transcribo tal cual: «Lo que sucede es que lo estabas buscando, todas estas características y circunstancias, las buscabas porque las conoces, pero lo haces tú y todas las personas que les interesa. No todos sabemos que Aquiles casi que amó a Pentesilea después de matarla. No deberías ser tan dura con la novela, no todos tenemos los mismos conocimientos respecto al tema.»

Le concedí algo de cierto en lo que dijo, pero me pregunté: de ser así, qué sentido tenía la novela histórica si no era recrear, apreciar y rescatar algún momento épico permitiendo que las personas que lo lean sean capaces de disfrutarlo a la vez que aprenden sobre el tema. 

No tengo problemas en que cada escritor añada detalles propios, porque la idea es recrear, no documentar con exactitud, pero creo que deben permanecer fiel en algunos aspectos. 

Debo admitir que a esta historia tampoco le ayudó el hecho de que días antes de comenzarla había finalizado de leer La canción de Troya, una obra MAJESTUOSA de la ya fallecida Colleen McCollough. Su obra es todo lo que una novela histórica tiene que ser. Construyó personajes magníficos, tomó lo que sabía de ellos y los hizo más grandes, más espectaculares, más reales. Se mantuvo fiel a los elementos legendarios y agregó los suyos, situaciones que nunca ocurrieron, pero lo hizo de forma tal que parecía que siempre hubieran estado ahí. Ella les rindió honor a los héroes de la guerra de Troya.




Aunque no lo crean, por un momento deseché todo eso y dije: Bueno, por lo menos dame una historia de amor que me haga ignorar todo lo anterior. Tampoco encontré eso, la historia entre ellos fue tan…hubo detalles que me gustaron, no lo voy a negar, pero en general no fue la gran cosa.

Creo que esta demás decir que fue un libro que no me gustó, que me decepcionó bastante y que no pienso volver a leer. Sin embargo, creo que puede ser un buen comienzo para las personas que se están interesando en este tema. Los invito a que lo lean y saquen sus propias conclusiones.

¡Nos leemos, abrazos!



  




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4 comentarios

  1. Creo que para la autora era más importante el romance entre Patroclo y Aquiles no rendirle tributo a la mitología griega. Triste. Podría haber balanceado ambas cosas.

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  2. Hola! En cuanto vi que habías subido esta reseña vine a leerla y la verdad me sorprendió un poco tu opinión porque siempre había escuchado buenas críticas, yo leí el año pasado la Ilíada y me encantó, así que entraron ganas de leer éste, aún no lo leo, pero aun así concuerdo con tu amiga, seguramente a mí también me pase cuando lo lea que quiera ver todo lo que pasó la Ilíada, pero al fin y al cabo es una especie de retelling y no debe ser igual. Espero leerlo pronto y formar mi propia opinión, aun así por lo que dices temo un poco ya por los personajes.

    Y qué mal rollo que te haya decepcionado tanto,
    besos y gracias por tu opinión sincera!

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  3. Vale, vale, vale. Me salto media reseña para evitar spoilers históricos. Me has convencido. Creo que este libro no es tan malo, pero esperabas algo con tan diferente con tantas ansias que sin duda te ha decepcionado. Estaba dudando entre leer primero el tuyo o este y me he decidido totalmente por el tuyo, Si un caso, leeré el otro luego.

    Alea jacta est,
    Laura.

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  4. Hola! me gustó mucho tu reseña, se nota que conocés del tema y podés criticar con fundamentos.
    Hay tanto escrito sobre los griegos que si tomás la decisión de hacerlo tenés que hacerlo igual o mejor, sino para qué.
    Saludos

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