#Puntossobrelaíes: ¿Ni toda la televisión es basura ni todos los libros son cultura?

by - abril 02, 2017

No quiero alardear pero, ¿han visto la nueva imagen del blog? ¡Es imposible no verla, lo sé! Pero eso no es lo único nuevo en el blog, a partir de este mes podrán disfrutar de una nueva sección que he creado: Puntos sobre las íes, que es justamente donde nos encontramos. En esta sección pretendo hablar y expresar mi opinión sobre algunos temas que llaman mi atención en nuestra comunidad lectora, expondré mis puntos de vista sobre determinado tema con el debido respeto y siempre dejando claro que es mi opinión sobre el tema.

Pero ya, sin tanto blablablá, hoy quiero hablarles sobre un tema que lleva meses en mi cabeza y que por no tener un lugar donde exponerlo no había encontrado luz, por así decirlo. Todo reside en una frase que seguramente has escuchado hasta decir basta y que tal vez tú mismo hayas usado, una frase que ha tenido bastantes variantes pero un solo mensaje: No veas televisión cuando puedes leer un libro.

Gran parte de los lectores que yo conozco y con lo que he interactuado por internet están cien por ciento de acuerdo con esta frase. Yo lo estoy un cincuenta por ciento.

¿Por qué?

Quiero hacer hincapié en el título de esta entrada: Ni toda la televisión es basura ni todos los libros son cultura.

Primero que nada no me mal interpreten. Soy consciente de las diferencias que existen entre ambos medios, no obstante, difiero un poco sobre la concepción que se tiene de los mismos.  

En más de una ocasión he escuchado a ciertas personas decir que la televisión es dañina, que generan desapego a la realidad, que sus contenidos no son directamente educativos y que sus beneficios son pocos, en síntesis: basura. ¿Pero esos comentarios son realmente ciertos en su totalidad?

¡NO!

No voy a negar que hay programas que sencillamente dan pena ajena, que no son productivos en ningún tipo de sentido y que en lugar de ser beneficiosos logran el efecto contrario, pero ahora bien, ¿el hecho existan programas con esas etiquetas significa que debemos catalogarlos a todos por igual?

Una vez más:
¡NO!

¿Cómo le dicen basura a canales como National Geographic, Discovery Channel, History Channel y toda esa larga hilera de canales que no solo nos educan de forma amena sino que también promueven el respeto y la importancia de preservan nuestro entorno y los seres vivos que nos rodean?

¿Cómo le dices basura a programas meramente informativos? Aunque actualmente contamos con muchos medios para mantenernos informados el más fiable es y seguirá siendo el noticiero. No importa el país donde estés, tanto el periódico como el noticiero seguirán siendo las primeras fuentes que buscamos para confirmar la veracidad de alguna información. ¿Y los programas de opinión? No importa el ámbito, poder conocer otros puntos de vista te ayudar a formar un opinión más sólida de tus pensamientos e ideas. ¿Cómo puede ser eso malo?

Y sin necesidad de buscar algo netamente educativo e informativo, hay quienes se apasionan por las series de televisión para tomarse un descanso, liberarse por unas horas de tantas preocupaciones o sencillamente entretenerse.

Yo personalmente soy algo negada con la televisión, no porque sea lectora. Digo esto último porque una vez iba en el autobús y escuché a una chica diciéndole a otra que ella no veía televisión porque ella era lectora y los lectores no ven televisión. Pocas veces veo televisión, es más, la televisión en mi habitación esta de lujo, pero es más cuestión de que no me entretiene a que sea basura.

En mi casa cuando se dan cuenta que veo la televisión me miran como: ¿Te sientes bien? Es muy extraño que lo haga, sin embargo, hay excepciones, momentos que lo necesito, así como hay momentos donde no quiero leer, ni salir, ni hacer nada en particular hay días donde me dispongo a ver televisión, y en esas ocasiones siempre recurro a canales como:

National Geographic e History Channel, no porque piense que es lo único que vale la pena en ese amplio mundo que es la televisión, sino que a mí en lo personal me gusta mucho aprender y me distraigo más con este tipo de canales que con otros y cuando no hay nada que llame mi atención en esos canales recurro a Phineas y Ferb en Disney Channel, sinceramente me encanta esa comiquita.

Lo que quiero hacerles ver es que no todo con la televisión está mal. Hay excepciones, hay programas que valen la pena y mucho más. Asimismo hay programas que son basura y que inevitablemente contaminan al resto haciéndonos usar frases como: Deja de ver televisión, mejor lee un libro.

Todo se trata de contenido y de lo que a ti te llame la atención. Hay programas excelentes, series y documentales que valen cada minuto al aire, solo hay que saber encontrarlos.  

Ahora bien, ya les di mi punto de vista sobre ese: «No toda la televisión es basura» 

¿Qué sucede con la continuación de esa frase?

¿Qué pasa con ella?

Que lo quieran admitir o no, es completamente cierta.

No todos los libros son cultura. Digo cultura porque muchas personas mantienen ese dogma de que el hecho de que tengas un libro ya te hace una persona más intelectual, más culta y...No. Siempre. Es. Así. Vamos a admitirlo, hay libros M A L O S con mayúsculas, separación y negrita, libros que no te aportan nada, ni siquiera pasar el rato, son ese tipo de libros que te preguntas una y otra y otra y otra vez cómo llegó eso a ser publicado, historias que te dan ganas de llorar y no precisamente por ser conmovedoras.


Llegados a este punto, en este sentido, los pongo en una balanza y, curiosamente, pesan lo mismo. Léanme antes de juzgar mi comentario:

Hay programas de televisión que están sobrevalorados. Programas que son absurdos, que no aportan nada bueno o digno de contar y sin embargo, son los mismos programas que cuentan con una fama y un rating inconmensurable.  

Hay libros que están sobrevalorados. Historias repetitivas, tópicas y mal contadas. Historias que no te aportan nada nuevo o sorprendente que alegar y sin embargo, son los mismos libros que se alzan como lo más vendido del mes o del año.

Hay programas de televisión que su único objetivo es informar, ayudar y enseñar. Abundan los noticieros, los programas de opinión, de ayuda personal o familiar, y están aquellos que su fin es meramente educativo.

Hay libros de autoayuda, históricos, ensayos, guías de estudio y mucho más. ¿Su único objetivo? Informar, ayudar y enseñar.

Hay programas de televisión que solo buscan entretener. Sin necesidad de llevarlos a una balanza. Son esos programas que ves cuando necesitas un respiro o simplemente pasar el rato.

Hay libros que no son precisamente un perla literaria pero te entretienen. No cuentan con la mejor trama ni con los mejores personajes, pero es un libro que se presenta como un respiro absoluto. Ni muy pesado ni muy liviano.  

Y están por supuesto, los programas de televisión que te enganchan, que te atrapan de tal forma que no permiten que te despegues ni un segundo, aquel con el que experimentas todo tipo de emociones, desde la euforia hasta la melancolía. Ya sabes, esos que valen la pena y no haces más que decir: es el mejor programa de televisión.  

Y no pueden faltar esos libros que sin haberlos escrito tú son tuyos. Tan intensos, tan fuertes, tan perfectos que no puedes hacer más que agradecer porque llegaron a ti en el mejor momento.

¿Lo ven? Que en este sentido ambos pesan lo mismo.

Hay programas excelentes y programas que la palabra patético les queda corta.

Hay libros cinco estrellas y esos que lo mejor es no clasificar.

Todo es cuestión de perspectiva, de cómo seas capaz de visualizar las cosas y sobre todo de no juzgar. No es mentira y mucho menos una novedad que los libros pueden ser más productivos que la televisión, los estudios lo confirman. Lo que a mí en lo personal me disgusta un poco es la pretensión con la que algunas personas te dicen que una serie de televisión es basura pero ciertos libros no, cuando YO como lectora sé que hay libros que son basura pura. No se trata de si estoy a favor de ver o no ver televisión, se trata de que en ciertos aspectos ambos comparten lo mismo; tienen cosas buenas y cosas malas. 

Lo más gracioso del caso es que las mismas personas que dicen o hacen imágenes con ese tipo de frases son las mismas que se desvelan por su serie favorita. Para todas esas personas – y para ti, si por casualidad no quedaste convencid@–, seguiré su ejemplo y les daré un consejo:

No veas Juegos de Tronos. Lee los libros.
No veas Bones. Lee los libros.
No veas The Walking Dead. Lee los comics
No veas programas sobre el comportamiento de los animales, plantas o eventos naturales. Lee los libros. 
No veas programas relacionados con política, psicología o temas de actualidad. Lee los libros. 

Y puedo seguir, créanme, pero a fin de cuentas, el mensaje es el mismo: deja a un lado tus series y programas de televisión favoritos, a fin de cuentas toda la televisión es basura, ¿no?

¿No?


Háganme saber que piensan sobre este tema en los comentarios. Nos leemos pronto.

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4 comentarios

  1. Aplausos, aplausos, aplausos. Si no fuera porque hace poco que tienes el blog y aún no es muy conocido, estoy segura de que tendrías un montón de comentarios por aquí. Enhorabuena por la entrada, te ha quedado de lujo. No sólo has encontrado un tema muy interesante, sino que además lo has desarrollado muy bien. Me ha gustado mucho la parte en la que comparas los libros con algunos canales de televisión. Aún así, también me he fijado en que no te lanzas a la piscina diciendo este programa es bueno y este no, quizás para evitar que alguien sienta que has insultado su programa favorito.
    En fin, que me ha parecido muy interesante y coincido contigo. La pregunta es: ¿por qué los programas basura y los libros basura consiguen tener tanto éxito? Un misterio.
    De nuevo, felicidades por la entrada^^

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    1. ¡Hola, Lau! Muchas gracias por siempre estar pendiente y pasarte. La verdad es que si me parecia un tema bien interesante y queria expresar lo que sentia respecto a este tema, pues pienso que estamos usando mal muchos frases, las damos por absolutas sin buscarle el lado opuesto, ya sea negativo o positivo. Y si, no me lancé a la piscina con los programas de televisión porque sería muy hipócrita de mi parte hacerlo, es decir, juzgarlo solo por la impresión que tienen los demás, pues como dije, no veo televisión. Si tuviera que comparar libros ya sería otra historia.

      Gracias una vez más. Abrazos!

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  2. Cuánta razón tienes, yo voy a cumplir 58 años y sigo encontrando programas de televisión que me informan sobre cosas que desconozco y me divierten, entretienen, e igualmente sigo comprando libros, muchas veces en ferias de libro usado, rarezas y cosas así, pero sigo encontrando libros que me aportan cosas extraordinarias que no encontraría paseando por la calle o tomando vinos en los bares. Cada uno se mueve según sus inclinaciones.

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  3. ¡Hola!
    Vengo de goodreads y me quedo por aquí ❤
    No podría estar más de acuerdo contigo, y es que todo se reduce a los negocios. Por alguna razón misteriosa a las masas les gusta consumir entretenimiento barato, y las productoras/editoriales no van a dejar pasar la oportunidad de ganar dinero. Ahora, también es verdad que esas ganancias pueden hacerle un colchón de seguridad a las cosas de mejor calidad; por ejemplo, a lo mejor hay un producto que no va a ser tan comercial, pero lo sacan al público porque pueden darse el lujo de correr el riesgo con él. Igual sigo haciéndole fuchi a todos esos libros/programas que se repiten mil veces y no se molestan en ser ni tantito originales.

    Nos leemos~

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